Objetivos SMART: Cómo darle a tu negocio un enfoque inteligente

Para ser exitoso, cada negocio debe establecer claramente y de manera específica sus metas para alcanzarlas de forma articulada junto al curso de sus acciones. Sin embargo, muchas empresas carecen de planes futuros bien delimitados, y solo se limitan a pretender “más ventas”; una respuesta por demás común y bastante vaga. Si quieres que tu firma sea de las que avanza con firmeza y predictibilidad, establecer objetivos SMART debe ser lo primero a realizar.

Uno de los pilares fundamentales del trabajo eficaz es la orientación a objetivos. Así, los departamentos, comités o equipos que encauzan sus tareas sobre la base de unas metas bien definidas, mejoran exponencialmente su productividad. ¿Cuál es el problema entonces si el planteo parece ser bastante simple? Que para muchas empresas, definir objetivos y hacer un seguimiento de ellos no es tarea sencilla.

Los objetivos sólo son eficaces si tienen una visión clara de lo que se desea lograr y de cómo se dispondrán a todos los recursos para alcanzarlos. Eso es, precisamente, lo que convierte a un CEO, director o gerente en un experto inteligente: aquel que entiende el valor inherente que tiene la fijación de metas en la dirección deseada del negocio. Desafortunadamente, averiguar exactamente cuál es la dirección correcta y establecer una hoja de ruta para llegar allí no es tarea simple.

Tal es así, que más del 80% de los 300 propietarios de pequeñas y medianas empresas encuestadas en el sondeo anual de Staples National Small Business dijeron que no realizan un seguimiento de sus metas de negocio, mientras que el 77% aún tiene pendiente lograr una visión para su empresa.

Aunque las estadísticas son sombrías, tienen sentido: el establecimiento de metas de negocio implica una cantidad justa de introspección en lo que hace que una marca exista y lo que quiere que su futuro sea. Dedicar el tiempo necesario para estudiar el ecosistema en el que se encuentra inmersa y la cuota que pretende ocupar es, sin duda alguna, lo que garantiza el progreso de una compañía.

Si eres de los que quiere poner su negocio en la autopista rápida de los activos digitales, necesitas metafóricamente de unos buenos neumáticos, los llamados objetivos SMART; un acrónimo de los 5 elementos que todo objetivo debe tener (específicos, mensurables, alcanzables, relevantes y basados en el tiempo). Este enfoque será lo que te permita apartarte de los caminos difusos y avanzar a gran velocidad hacia resultados concretos.

En este artículo te vamos a explicar qué es la metodología SMART y por qué es tan importante formular o redactar los objetivos de tu proyecto según ciertas características para su posterior seguimiento y cumplimiento. ¡Prepárate para trabajar con una clara orientación y mejorar tu productividad mucho más rápido!

Qué son los objetivos SMART

Como ya te comentamos, los objetivos SMART son aquellos que cumplen con los requisitos de ser específicos, medibles, alcanzables, relevantes y con un tiempo establecido para completarlos. Este esquema de definición ha demostrado ser el más eficaz en el entorno laboral y comercial ya que evita incertidumbres en los recursos y ofrece toda la información necesaria para que los departamentos productivos puedan cumplirlos con celeridad.

Desarrollada en la década de 1980 por George Dorán, la metodología SMART ha trascendido a su creador original para convertirse en una práctica sólida que permite elaborar objetivos en los más diversos ámbitos, desde la política, el desarrollo personal, la educación hasta las finanzas y negocios. Utilizando la palabra SMART (que significa inteligente en inglés) es posible fijar una regla mnemotécnica:

S: Specific / Específico
M: Measurable / Medible
A: Attainable / Alcanzable
R: Relevant / Relevantes
T: Time-Related / Con un tiempo determinado

Criterios de los objetivos SMARTCriterios inteligentes para cumplir tus metas

Si bien a lo largo del tiempo se le han dado diferentes significados a cada una de las sílabas de la palabra SMART, en cualquier caso todas tienen un significado global similar. ¿La razón por la que esta metodología es tan popular y masiva? ¡Porque funciona! Veamos con un poco más de profundidad cada una de estas características y por qué son importantes para definir tus objetivos empresariales.

Objetivos específicos

Los objetivos tienen que ser extremadamente específicos para ser útiles. Si no defines a lo que quieres llegar, entonces nunca podrás saber si has arribado allí.

  • Meta no especifica: Que el negocio sea exitoso. Por supuesto que el éxito es un propósito inherente a cualquier negocio, pero dada su escasa delimitación, se convierte en un principio tautológico y carente de solidez.
  • Meta específica: Que el negocio traiga más dinero del que gasta; es decir, que tenga un retorno de la inversión superior al 15% permitiendo alcanzar un beneficio del activo total de la empresa con margen de rentabilidad.

Objetivos medibles

Esta es otra pieza crítica que la gente a menudo olvida. ¿Cuál es la forma en que piensas medir tus objetivos? Si no puedes cuantificar lo que quieres lograr, ¡será literalmente imposible lograrlo! Los propósitos nebulosos e inconmensurables no te convertirán en un buen gerente de negocios, ¡en lo absoluto!

  • Meta no mensurable: Que los empleados agreguen valor agregado al negocio.
  • Meta mensurable: Los empleados anotarán un 20% adicional del valor añadido que adquieren los productos o servicios dada la excelencia de su proceso productivo.

Con la primera versión, no tendrás manera de saber alguna vez si has alcanzado tu meta. Después de todo, ¿qué es el valor agregado y cómo medirlo? Definitivamente, será algo que quieras fomentar dentro de tu organización, pero tienes que poder medirlo si quieres ofrecer los precios más competitivos del mercado.

Objetivos alcanzables

El éxito requiere tiempo, energía y una gran cuota de realismo para lograrlo. Por más soñador, visionario e idealista que seas, si quieres ser un empresario victorioso, primero debes establecer las metas que realmente puedas alcanzar.

  • Meta poco realista: La compañía duplicará sus ventas en los próximos dos meses.
  • Meta alcanzable: La compañía aumentará las ventas un 10% en los próximos dos meses.

Si estableces metas que están fuera de alcance, sólo estarás preparando a tu equipo para los contratiempos y la decepción directa. Sé honesto sobre dónde está parada tu empresa y hacia dónde se dirige, ¡y obtendrás muchos mejores resultados!

Objetivos relevantes

Los objetivos alcanzables se basan en las condiciones y realidades actuales del clima de negocios. Es posible que desees tener tu mejor año comercial o aumentar los ingresos en un 50%, pero si una recesión está surgiendo y tres nuevos competidores captan el mercado, entonces tus objetivos no están siendo relevantes para la coyuntura actual.

  • Meta poco relevante: Conseguir 10.000 visitas al blog sobre eCommerce en menos de 3 meses.
  • Meta relevante: Convertir un 30% del tráfico del blog a la tienda online para estimular la venta de productos.

Como verás, si estableces un objetivo interesante pero irrelevante, estarás quemando los esfuerzos de tus recursos al guiarlos en la dirección incorrecta. Para establecer objetivos SMART es necesario que dediques el tiempo suficiente a descubrir cuáles son realmente tus necesidades.

Si tu propósito real es, por ejemplo, vender productos en la tienda online, quizás no sea del todo relevante quebrar las métricas de tu blog. Este portal podría consumir todos tus esfuerzos de marketing para conseguir miles de visitantes y finalmente encontrar que ningún lector compra tus productos, por magníficos que sean los contenidos. ¡Replantea tus objetivos para hacerlos relevantes a la ocasión!

Objetivos de tiempo determinado

Finalmente, es necesario que los objetivos SMART tengan una fecha delimitada. Si marcas una meta pero no le das un contexto temporal, dejará de tener sentido. ¡No es lo mismo conseguir 100.000 dólares en ventas en un mes que en un año! Para que tu equipo pueda contextualizar los objetivos, siempre acompáñalos del plazo deseado para su cumplimiento.

  • Meta no delimitada: Triplicar los ingresos.
  • Meta delimitada: Aumentar los ingresos en un 40% en los próximos seis meses, consiguiendo 10 nuevos clientes cada mes.

Este último paso es uno de los más comunes de olvidar, pero el más importante para conducir tu empresa hacia adelante de manera progresiva y escalable. Procura poner una línea de tiempo, fechas de entregables, plazos de implementación y cronogramas de desarrollo para cualquier proyecto que asuman tus recursos, o de lo contrario no terminarán nunca en tiempo y forma porque vivirán excusados en la dilatación.

Cómo componer tus objetivos SMART y darles seguimiento

Ahora que ya conoces la características de los objetivos SMART, solo resta saber cómo redactarlos eficazmente. Para ello, deben cumplir con las 5 características que Sandiamedia te mencionó en el apartado anterior, contener toda la información necesaria de manera concisa, utilizar lenguaje claro y ser fáciles de comprender por todos los miembros que forman parte de tu empresa.

Cuando compongas cada uno de estos propósitos, procura no pecar de extensivo; es decir, no adornar el contexto con demasiados detalles sino dar la información concreta y pertinente. Así, lograrás que quienes se esfuercen por alcanzarlos puedan tenerlos siempre presentes con gran claridad. Compartirlos de manera efectiva con ellos ayudará a que no se pierdan en el día a día ni se desvíen por alguna tangente.

Finalmente, la tarea de cierre será darle un seguimiento continuo a estos objetivos SMART. Puedes utilizar por ejemplo una pizarra en la que escribas tus propósitos y el estado progresivo de cada uno de ellos en el tiempo, junto a los responsables o involucrados para llevarlos a cabo, las responsabilidades que tienen a su cargo para cumplirlos y los factores contextuales que están cooperando o dificultando su consumación. La versión moderna y digital de esta pizarra podría ser Trello, plataforma de trabajo muy utilizada por nuestros recursos de Sandiamedia.

También, puedes aplicar otras formas más sofisticadas y herramientas tecnológicas que cuenten con funcionalidades pertinentes para el seguimiento de objetivos. Si nos permites recomendarte, prueba con TribeScale, plataforma de uso gratuito para crear objetivos SMART dentro de cada proyecto, equipo o departamento en el que participes y asignar estos objetivos a una o varias personas, establecer fechas de vencimiento y una periodicidad para el seguimiento. De este modo, la APP automáticamente te preguntará cómo se está desarrollando el objetivo y te permitirá ver de forma muy visual cuál es el estado de todas tus metas, añadiendo los datos hasta que se hayan completado.

Ahora solo resta concentrarte en ello. Cuanto más focalizado esté todo tu equipo, cada objetivo se convertirá en un poderoso imán de recursos. Revisa periódicamente el estadío de tus proyectos y realiza los ajustes que sean necesarios. Así, la metodología SMART se convertirá en una verdadera filosofía: una empresa inteligente que crea y re-crea su futuro, asumiendo que el crecimiento es una actividad continua y creativa de sus componentes humanos dispuestos a asumir cualquier cambio cualitativo en pos de marcar realmente la diferencia frente a los demás competidores.

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Melina Díaz

Autor Melina Díaz

Responsable de comunicación y estrategias de contenidos en Sandiamedia. Licenciada en comunicación social con un posgrado especializado en periodismo. Apasionada de la redacción, las artes, las nuevas tendencias y el aprendizaje de nuevas formas de interacción.

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