¿Miedo a redactar el plan de negocios? ¡13 motivos para superar los desafíos!

Hay una creencia generalizada de asumir que, la gente que confía en el éxito de sus propuestas nunca tiene dudas sobre el desarrollo de las acciones, que son decisivos sobre cada elección, y que carecen de incertidumbres al momento de decidir qué ruta de acción tomar. Sin embargo, esto no podría estar más lejos de la verdad: incluso los emprendedores más osados o los directores más experimentados atraviesan una serie de indecisiones al momento de impulsar su proyecto. Si este es tu caso, y tienes temor de redactar el plan de negocios, aquí esclarecemos 13 desafíos que deberás sortear con preparación e inteligencia.

Planificar, estructurar y redactar un cronograma de acciones con objetivos concretos a alcanzar e indicadores clave de desempeño a medir es una de esas tareas ubicadas en la parte superior de la lista de los MUST de toda firma; y que por estar cargada de retos, planteos, predicciones y expectativas, termina en el fondo del tablero por desalentar a los recursos humanos, incluso de los altos mandos.

Pero esto, no debería ser así ni tendría porqué acobardarte. La duda es una reacción inherentemente humana para todas las metas que uno se propone. Es más, no tiene nada que impida superar los obstáculos y alcanzar los objetivos, y aporta una cuota de consciencia y cautela muy útil para aquellos que quieren vencer la perplejidad y transformar esa energía en formas más productivas de pensamiento metodológico.

Motivación y perseverancia para redactar un plan de negociosDaruma: Del amuleto japonés a la motivación para lograr los propósitos

¿Has oído hablar del muñeco daruma? Es uno de los amuletos más tradicionales, conocidos y simbólicos del niponismo. Se trata de un personaje rojo, sin brazos ni pies, con una cara bien masculina que tampoco tiene ojos sino solo dos círculos blancos que representan el esfuerzo y la perseverancia, haciendo patente el proverbio nanakorobi yaoki: “Si te caes siete veces, levántate ocho”.

El daruma representa a un antiguo monje budista indio llamado Bodhidharma, que fue el fundador del budismo zen y el responsable de que la doctrina de Buda llegara a China. Dice la leyenda que el monje no alcanzó la iluminación hasta 9 años después de meditar a solas en una cueva y que por ello, después de tanto tiempo sin moverse, no sólo se le cayeron los brazos y piernas, sino que el propio monje se arrancó los ojos para concentrarse mejor.

Te imaginarás por qué en Sandiamedia relacionamos esta tradición japonesa con el hecho de redactar el plan de negocios. Es un simbolismo que invita e incentiva a fijarse objetivos alcanzables y conseguir todo aquello que uno se proponga, por más esfuerzo y dedicación que se necesite. El daruma, lejos de dejar la suerte librada al azar y al destino, obliga a buscar esa fortuna y da fuerzas para trabajar arduamente hasta conseguir los propósitos.

Fíjate que te estamos hablando de propósitos y no de deseos, ya que tu enfoque comercial debe ser algo que puedas conseguir con trabajo y dedicación, algo medible, alcanzable en un tiempo determinado y bien realista siempre que se piense en ellos. Y es que realmente la filosofía detrás del daruma es que el éxito llega siempre que hayas fijado objetivos SMART y establecido KPIs o indicadores que sirvan como métricas cuantitativas para conocer y mejorar la situación actual de tu empresa.

Así como esta tradición japonesa invita a pintarle el ojo izquierdo al muñeco cuando hayas decidido tu propósito, en el plano comercial debes redactar el plan de negocios con determinación, inteligencia, astucia y proyección si quieres luchar con perseverancia para lograr dichos objetivos. Esta primer paso, incompleto, invita a centrarte en una meta concreta y te motiva dándote fuerzas para conseguirlo y completarlo.

El paralelismo es realmente inspirador: Del mismo modo en que cuando uno ve al daruma con un solo ojo se acuerda de su objetivo y trabaja incansablemente hasta devolverle una visión íntegra, a ningún profesional, emprendedor o director gerencial le gusta redactar el plan de negocios esbozado por la mitad con más renglones en blanco que casilleros completos con información concreta.

Muchos emprendedores o empresarios descubren que no tienen el empuje necesario para sacar adelante su negocio cuando encuentran las primeras dificultades. Y es que toda crisis, por más grande o pequeña que sea, obliga a tomar decisiones difíciles pero trae consigo un sinfín de oportunidades. Recuerda que un problema bien planteado es un situación resuelta si tienes la habilidad de recopilar toda la información sobre tu empresa, los recursos disponibles y la condición del mercado, y analizar salidas posibles poniendo especial énfasis en no confundir hechos con juicios de valor ni objetivos realistas con anhelos irrisorios.

13 desafíos al momento de redactar el plan de negociosSupera estos 13 desafíos al momento de redactar el plan de negocios

Es cierto que iniciar un proyecto propio implica enfrentar una diversidad de obstáculos, tanto humanos como materiales y tecnológicos, y saber cómo encauzar el miedo, el temor, los malos hábitos y la falta de disciplina, hasta la carencia de recursos financieros, la ausencia de ideas creativas o el desinterés y escaso apoyo en la propia empresa.

Y es que ser dueño de tu propio camino empresarial conlleva grandes riesgos y enormes responsabilidades. No es fácil iniciar una compañía propia, operar los primeros años y hacer frente al crecimiento progresivo y sostenible en el tiempo. Muchos han fracasado, es cierto, y ello suele ser el alimento de los que temen emprender.

Sin embargo, teniendo claras tus ambiciones, te será mucho más fácil mantener cada decisión, y llevar a la práctica las acciones que te habiliten a conseguir el fin propuesto. A continuación, Sandiamedia te presenta los 13 obstáculos o desafíos que debes saltear y resolver a fin de redactar el plan de negocios que brille desde la primer hasta la última hoja, y sea consecuente desde la mayúscula hasta su punto final.

1. Saber que no eres el único temeroso

Como te mencionamos al comienzo del post, lo primero es reconocer que todo el mundo tiene dudas al momento de avanzar sobre un nuevo proyecto, por más trayectoria o experiencia que se tenga. No te aisles creyendo que eres el único que sufre la falta de confianza ni creas que eres una persona atípica imposibilitada al éxito empresarial. Por el contrario, conversa, expresa y manifiesta tu situación con otros colegas o agencias especializadas en asesoría de negocios y verás cómo se esclarecen estos miedos iniciales.

2. Dejar de preocuparse por lo que piensen los demás

Cuando una persona pasa todo su tiempo y enfoca toda la energía tratando de manejar la percepción que otro sujetos tienen de ella, simplemente se queda atascada en un bucle de insuficiencia y frustración. Siempre habrá alguien que simule estar haciendo mejor que tú las cosas y quiera visibilizar que ha conseguido más clientes o tiene mejores resultados que ti. No bases tu referencialidad solo en logros y las posesiones de tu competencia; simplemente tómalos como valores que bien túpuedes  alcanzar.

3. Establecer objetivos inmediatos

Además de adoptar ambiciosas metas a largo plazo, recuerda que debes establecer otros alcanzables a corto y mediano plazo. En caso contrario, será fácil dejar lugar o margen a dudas porque los propósitos son demasiado ambiciosos o generales y no se pueden realizan inmediatamente; algo que sin duda, termina dilatando el esfuerzo y dispersando el enfoque de los recursos. Es el logro de metas más pequeñas a lo largo del camino lo que a fin de cuentas te llenará de victorias frecuentes y satisfacciones constantes.

4. Recordar éxitos anteriores y alcances previos

Como bien reconocimos, la incertidumbre golpea inevitablemente a las personas, más aún si son proactivas y emprendedoras. En lugar de detenerte a pensar en las fallas, los canales que aportaron resultados negativos o las acciones que no hicieron más que encarecer el costo de adquisición del cliente, reflexiona sobre todas las demás estrategias que te llenaron de logros adecuados y alíneate a esta energía positiva para dar un nuevo paso hacia la consecución de metas más ambiciosas. ¡Brinda junto a tus recursos humanos por los crédito de cada triunfo ganado!

5. Rodearse de las personas adecuadas

Como bien dice la cita del poeta inglés John Donne, nadie es una isla por completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de un continente y está ligado a la humanidad. Esta hermosa afirmación es completamente válida para los negocios: no creas que vas a poder impulsar la integridad de tu proyecto por cuenta propia ni temas en compartir tus proyecciones con otros profesionales. Más que mirarte el ombligo, levanta la cabeza y anímate a buscar otros comentarios o advertencias con gente calificada y experimentada. Las personas adecuadas pueden convertirse en tus mejores aliadas si buscas un desarrollo con perspectivas de gran futuro.

6. Ser selectivo con las retroalimentaciones

En un interesante artículo de Psychology Today, el psicólogo Leslie Becker-Phelps aconseja prestar más atención a la retroalimentación positiva que a las respuestas negativas. Siempre hay detractores y trolls que quieren destruir los avances de una marca con comentarios malintencionados y observaciones tóxicas. Sé astuto y selectivo con el feedback que recibes y elige activamente a las personas que rodearán tu universo emprendedor. Si hay acciones que no resultaron de la manera que querías, busca interpretaciones alternativas, independientemente del liderazgo o reputación que tengan las personas.

7. Prestar atención al desempeño de los grandes jugadores

Para separarse de las malas experiencias y de la duda permanente de las capacidades, es importante dar un paso atrás y recordar que no eres el centro del universo digital. Otras marcas tienen objetivos sembrados y logros cosechados que bien pueden servirte para reflexionar sobre tu panorama competitivo. Te aconsejamos que realices un mapping general de los “Big Players” tanto de tu categoría comercial o nicho de mercado como de otros rubros para aprender y conocer qué hacen los que más saben y cuáles han sido sus respuestas frente a los cambios inesperados o las situaciones infortuitas.

8. Trabajar incesantemente con humildad y pasión

La mayoría de las personas desarrollan una imagen idealista de sí mismas, pero cuando la percepción falla y no se condice con los resultados de la realidad, esa construcción imaginaria no hace más que hundirse en la duda. A pesar de tus mejores esfuerzos y las más buenas intenciones, los errores ocurren y no tiene sentido mostrarte ante todos como un superhéroe inquebrantable. Aprende de cada caída y trabaja incansablemente con pasión para desarrollar activamente mejores acciones.

9. Transformar la crisis en oportunidad

Si hay algo que identifica una crisis es que implica un cambio. Una transformación, además, brusca y casi siempre inesperada. Ésa es una de las principales razones por las que resultan tan dolorosas. La mayoría de las personas, y mucho más cuando se trata de gestionar empresas, necesitan moverse en una zona de confort caracterizada por un cierto margen de control de la situación.

Pero, ¿qué sucede cuando se pierde esa comodidad? Algunos se sienten desorientados hasta que encuentran un nuevo camino. Otros, no lo encuentran nunca. O dicho en términos de empresa, hay quien es capaz de reinventar su negocio y quien termina por echar llave y dar cierre. Si esto te sucede, piensa en la crisis como oportunidad y verás cómo sales fortalecido habiendo logrado un valiosísimo aprendizaje. Para ello, aprovecha esta zona peligrosa como espacio para fortalecer tu creatividad e impulsar la innovación de tu empresa.

10. Orientar estratégicamente a tu equipo

Tu capacidad para conseguir que los empleados se impliquen en tu estrategia anticrisis también será clave para llegar a buen puerto. Al respecto, Matías Feldman, Director de Operaciones de Sandiamedia recomienda:

Lo importante es humanizar la empresa porque si tu equipo tiene miedo, no será capaz de actuar, y en estos momentos lo más importante es que actúe. Es como en el fútbol. El que llega a la zona final de anotación y tiene la oportunidad de meter un gol no va a preguntar con miedo al entrenador si debe patear o no, porque entonces ya habrá perdido la oportunidad de ser el campeón.

El planteamiento en una empresa es idéntico. Es necesario crear un ambiente humano, ser auténtico como persona y si hablamos de liderazgo, dar el ejemplo para orientar estratégicamente al equipo. El empresario debe exigirse a sí mismo mucho más de lo que los demás esperan de él. Ser líder es estar delante y llevar la antorcha con entusiasmo y motivación, no estar encima oprimiendo o simplemente imponiendo leyes y reglas inquebrantables.

11. No perder el foco y la perspectiva

Para redactar el plan de negocios de manera eficiente, debes centrarte en dos puntos: el enfoque y la profundidad. Como te decíamos en el artículo anterior sobre presupuestos realistas, debes mirar tu escenario con perspectiva y distancia (“Look at the big picture”): visualizar los factores que inciden en tu realidad empresarial, detallar al máximo la escena que compone el cuadro y apreciar su composición integral. De este modo, analizarás mejor la situación y percibirás la forma en la que cada elemento se complementa con los demás factores de la toma.

Para no desviarte de tus objetivos, Sandiamedia recomienda tomar un poco de distancia y ver cada etapa del plan como si fueran escenas de una película. Visualizar por qué pasan las cosas y pensar qué harías tú siendo el actor principal para salir de esa crisis con un desenlace feliz. Si tomas distancia y contemplas el bosque en todo su esplendor, serás capaz de quitarle la emoción, la presión y las subjetividades a las situaciones.

12. Diseñar escenarios posibles para gestionar la incertidumbre

Para combatir las dudas o temores, intenta anticipar lo que puede suceder en el futuro, poniéndote en el mejor y en el peor de los casos para estar preparado ante lo que pueda llegar a pasar. Configura tres escenarios posibles sobre lo que puede ocurrir: puedes estar 5 veces mejor que el año pasado, retroceder al nivel de los comienzos o cerrar. Y sobre esto, mentalízate y piensa cómo te puedes adaptar o responder en consecuencia.

El diseño de escenarios te ayudará a definir una estrategia, que bien debes contar y compartir con tus empleados. La incertidumbre es una consecuencia del miedo, y de él se sale con un plan, sea bueno o malo. Redactar el plan de negocios contemplando escenarios posibles elimina los rumores, concentra toda la energía en llevarlo a cabo, reduce el temor y la tensión, genera confianza y mantiene a los trabajadores unidos porque ven que hay una meta a alcanzar.

13. Apartar los rumores y comentarios negativos

Son muy pocos los gestores que comunican abiertamente a sus empleados cuál es la situación real por la que atraviesa la empresa. El resultado es que la imaginación del equipo se dispara y empiezan a circular los rumores, desencadenando consecuencias que son evidentes: pérdida de tiempo y de energía al realizar su trabajo (justo en un momento crítico en el que lo que tú necesitas es que estén al 150%); y lo peor de todo, falta de interés por la calidad de las tareas o menos compromiso con los resultados del negocio.

Si bien no tienes que compartir ni comunicar todo con todos, es importante que tu empresa dé a conocer sus logros más sobresalientes, las tareas más importantes, las metas que se proponen para el próximo período, las acciones que mayor proyección de rentabilidad tienen, y también los procesos críticos o los resultados que aún no se están alcanzando. Ser honesto y transparente es la mayor herramienta de seguridad y credibilidad que puedes darle a tu equipo.

Por último, no dejes que el miedo o la duda dicten sobre cómo puedes o debes dirigir tu vida personal u operar tu negocio. Al redactar el plan de negocios, evalúa con detenimiento y periódicamente tanto los peores como los mejores escenarios, así como la relación riesgo-beneficio. Enfrentar directamente las cosas que cuestan o asustan te moverá hacia adelante con mayor solidez personal y profesional. Cuanto más empujes proactivamente, te darás cuenta de todo lo que eres capaz de hacer para alcanzar la grandeza de tu propuesta comercial.

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Melina Díaz

Autor Melina Díaz

Responsable de comunicación y estrategias de contenidos en Sandiamedia. Licenciada en comunicación social con un posgrado especializado en periodismo. Apasionada de la redacción, las artes, las nuevas tendencias y el aprendizaje de nuevas formas de interacción.

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